Después de la boda, la pareja quiere irse de vacaciones. Yo sé que Berta querrá viajar a su hotel favorito en Hawaii aunque Beto quiera ir al país nuevo. Dudo que puedan decidir civilmentes. A mi, no me gusta que luchen porque acaban de casarse.
Me sorprendió mucho que la pareja discubiera una solución buena. No es una solución, sino un compromiso, Berta viajará a cualquier país con tal que Beto saque la basura cuando está llena, para siempre. Beto estará de acuedo para que su esposa nueva esté alegre. Es fantástico que puedan portarse bien. La luna de miel es la semana después de la boda. Irán a Grecia, tan pronto como terminen hacer sus maletas...
A Beto no le gusta que Berta quiera traer diez y seis parejas de zapatos. (El viaje es para ocho días, siete noches.) Al mismo tiempo, a Berto no le gusta que Beto solomente tenga cinco camisetas en su maleta. Ella le dice, “Quiero que estemos bien vestidos todo el tiempo.” La repuesta de Beto es, “Traerá más camisetas con tal que tú dejes unas parejas de zapatos aquí.” Ella no esta de acuerdo y por eso, Beto dice, “Llevaré sus maletas a menos que quites diez parejas de zapatos.” Ahora, hay más camisetas de Beto, y menos zapatos de Berta.
Hawaii !Qué romántico! Dicen que a mucha gente le gusta pasar su luna de miel en Hawaii. No sé mucho de esto pero una vez fui a Hawaii y vi la puesta del sol más bella cerca del mar que nunca había visto en mi vida. Al leer tu cuento, es curioso ver cómo cada pareja mentiene su relación por tratar de comprometerse el uno al otro.
ResponderEliminar