lunes, 7 de septiembre de 2009

Leyendas

Como la mayoría de las leyendas, La sombra del peregrino tiene unas versiones, uno más mala y una buena. La mala cuenta un hijo de la mayor a quien le quería heredar su fortuna y por eso se mató a su padre. El fue a cárcel pero cuando eran libre no redimió su pecado pero mató y raptó en vez de pidió perdón. El escapó la justicia porque tiene el poder de su padre difunto. Finalmente, León de Cornu apareció y le condenó. Después León guardó la Puerta Real. La otra versión cuenta sobre un sacerdote que tenía relaciones con una religiosa del convento de San Paio. Ellos se reunían todas las noches y él quería que ellos escapen y vivan libremente. Ellos tuvieron una cita para salir pero ella nunca acudió. Y por resto de la eternidad él se queda aquí, esperando por su amor.

Otra leyenda es más como un cuento muy interesante y adorable. Las dos en punto describe tres hermanas pequeñas que cada día pasaban tiempo en el parque de la Alameda y todas las personas de la comunidad los conocieron como las tres Marías. Hablaban con las personas y jugaban sus propios juegos. Cuando las tres tenían setenta años seguían pasar por el parque en las mismas calles a las dos en punto como siempre. Cuando tenían ochenta años solo eran dos mujeres pero continuaba sus caminos el mismo paseo a la misma hora. Chalaban con todos, eran muy simpáticas y figuras casi famosas. A su muerte una placa de bronce fue colgando en la fachada de la Casa de la Troya en la memoria de los tres antiguos Compostelanos.

2 comentarios:

  1. Sí, y por eso nunca sabemos cual versión de la leyenda es la verdad. Esto es por qué no me gusta creer en las leyendas a veces.

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  2. Ambos parecen más como leyendas que las ¨leyendas¨ de nosotros. Parece que hay un cuento por cada, no solamente hechos de historia.

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